El momento del préstamo en apariencia puede ser un momento de relajación, de "cambio de aire": salir del aula para sumergirnos en la búsqueda de ese libro que vamos a llevar a casa.
Claramente si lo analizamos, es mucho más. Podemos usar distintas estrategias para buscar el libro: apelar a la inteligencia para saber qué nos conviene (por ejemplo, si estamos preparando algún tema para un examen), pero también podemos activar nuestro autoconocimiento, para saber qué disfrutamos más a la hora de leer. Pero hay un orden que solemos minimizar que es el juego y el azar. Quedarse con estas opciones nos puede ayudar cuando estamos indecisos/as, o cuando queremos poner un poco de creatividad a nuestro préstamo. Allí no hay límites que nos anclen, las ideas pueden ser muchas.
Sobre todo, no olvidar que la hora de préstamo es una hora de lectura.
.jpeg)

No hay comentarios:
Publicar un comentario